El problema más grande del mundo somos nosotros mismos. Nacemos y morimos y en ese intervalo vivimos inmersos en la ansiedad, la angustia, la tensión y el sufrimiento.
La razón es que hemos sido engañados con la idea de que estamos irremisiblemente atados a un destino, pero la conciencia no puede tener un destino, la conciencia es libertad y despertar a la conciencia es encontrar la solución, es nacer como ser humano.
Una nueva conferencia de Osho abordando magistralmente la cuestión de la libertad del hombre, el valor más elevado.