La humanidad está dividida en tres tipos de personas: los creyentes, los ateos y los agnósticos. Para Osho, los agnósticos están muy por encima de los otros dos, ya que son buscadores intrínsecos de la verdad.
Sin embargo, hay un cuarto tipo de personas, uno que no encaja en ninguna de esas categorías, los gnósticos, aquellos que si saben.
Escuchando su estilo, directo y sencillo, uno se acerca a redescubrir el coraje de la duda, mientras se mueve hacia lo desconocido.